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Los gatos tienen una mayor tendencia a desarrollar ciertas patologías, de las que destacamos hipertiroidismo, hipertensión e insuficiencia renal crónica (ERC). Además, al ser asintomáticos, no muestran en su comportamiento la enfermedad hasta que se encuentra en estado avanzado. La hipertensión arterial es muy frecuente en aquellos gatos mayores de 7 años de edad, con diagnósticos de patologías graves en órganos diana (hígado, corazón, riñón, ojos y cerebro).

Chequeo general gatos menores de 7 años

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Chequeo general gatos a partir de 7 años

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¿Cómo podemos saber si nuestro gato es hipertenso?

Los principales síntomas de un gato hipertenso pueden llegar a ser, hemorragias nasales, anomalías oculares, convulsiones, alteraciones en el riñón, desorientación, incluso parálisis de extremidades posteriores, todas ellas de carácter grave. El principal problema es que cuando estos síntomas se hacen visibles la enfermedad esté avanzada con consecuencias a veces irreversibles.

¿Podemos prevenir la hipertensión?

A esta enfermedad se la denomina «asesino silencioso», porque todos los síntomas de carácter grave no se pueden apreciar externamente. Por este motivo, si queremos evitarla es muy importante realizar una visita al veterinario cómo mínimo una vez al año. Por otro lado, si tu gato ya es hipertenso, podremos darle tratamientos específicos para evitar las graves consecuencias de esta enfermedad.

¿Es muy común la insuficiencia renal?

La insuficiencia renal crónica puede producirse en gatos de todas las edades, pero generalmente es más común a medida que aumenta la edad. Se estima que alrededor de uno de cada 5 gatos de más de 15 años presenta fallo renal. En general, la insuficiencia renal, se da hasta tres veces más en gatos que en perros.

¿Se puede tratar la insuficiencia renal?

Algunos casos en los que se encuentra la causa específica, como la infección bacteriana en riñones, se puede tratar. Pero en la mayoría de los casos no es así, y, por tanto, el tratamiento se centra en los síntomas. Algunos gatos al principio necesitarán fluidoterapia intravenosa para corregir la deshidratación (y probablemente las anomalías electrolíticas). Una vez estabilizados, el tratamiento irá dirigido a mantener la función renal y minimizar las complicaciones del fallo renal. La insuficiencia renal crónica es muy grave y se debe aplicar un tratamiento apropiado cuanto antes para asegurar su salud y calidad de vida desde el diagnóstico.

¿Cuáles son los síntomas y complicaciones del fallo renal crónico?

En la mayoría de los casos la insuficiencia renal crónica es una enfermedad de progresión lenta e insidiosa, aunque en determinados casos los síntomas podrían aparecer repentinamente. Los síntomas más comunes que encontramos en gatos afectados son:

  • Falta de apetito
  • Pérdida de peso
  • Deshidratación
  • Depresión.

Suelen tener mucha sed y producir mucha más orina (debido a la incapacidad de concentrarla). Otros síntomas pueden ser: pelaje estropeado, vómitos, halitosis, úlceras en la boca y debilidad. A medida que la insuficiencia renal va progresando (independientemente del tratamiento) estos síntomas tienden a empeorar con el tiempo.

En Curasana contamos con años de experiencia en el cuidado de la salud de los gatos. Llámanos para pedir cita al teléfono 93 356 11 73 o ven a vernos a nuestro centro veterinario de Diagonal Mar en Barcelona. ¡Os esperamos!